Somos una inmersión. Nueve días por Emilia-Romaña y la Toscana, a través de sus sabores, sus viñedos y las personas que los sostienen.
Slow Travel no organiza tours. Compone inmersiones sensoriales donde la enogastronomía, el paisaje y las personas son el mapa. Cada itinerario despierta los cinco sentidos.
Hemos coordinado todo —la logística, las personas, los momentos— para que vos solo tengas que estar presente.
Los pórticos kilométricos de La Grassa, una clase de pasta en una cocina boloñesa, las colinas del Lambrusco y el aceto balsamico envejecido en barricas de morera. El Parmigiano-Reggiano visto desde adentro, el prosciutto que perfuma el aire.
Un castillo medieval del siglo XI como base entre viñedos orgánicos. La Piazza del Campo senesa antes del mediodía. Los cipreses de la SP146. Comparar el Brunello de Montalcino y el Vino Nobile de Montepulciano en una bodega que no necesita presentación.
Este viaje nació de conversaciones reales. Personas que conocemos — amigos, colegas, viajeros — que dijeron en voz alta lo que muchos piensan pero pocos encuentran cómo resolver. Las escuchamos. Y construimos Slow Travel a partir de ahí.